martes, 10 de julio de 2012

Menudo cuento

Hubo un tiempo en el que "todo el mundo era bueno", volvieron los programas basura a la televisión pública (incluidas series rocambolescas de dudoso gusto), repusieron las películas históricas de guerra y vaqueros, ganamos la eurocopa otra vez, dábamos envidia y lástima al mismo tiempo, estábamos en una crisis económica profunda en la que nos recortaban hasta el aliento, fuimos víctimas de los bancos (véase también mercados, especuladores, poderes fácticos y demás chusma), nuestros gobernantes políticos jugaban al ajedrez social (más corrupción que nunca y ningún responsable a la vista), de aquí lo quito y allí lo pongo, dejamos de ser personas para ser números, nuestras esperanzas quedaban inmersas en lo más profundo de nuestros puños y creímos que ya no había más sangre o sudor patrio que derramar, que nuestros adelgazados bolsillos no portaban nada que robar ni quedaba una sola brizna de papel moneda que nuestro señor pudiese diezmarnos. Éramos víctimas de nuestra propia ambición y de un sistema perverso en el que nuestra altura era medida en patrimonio inmobiliario de cualquier tipo, viendo como lo intocable seguía siendo un instrumento de poder absoluto (Iglesia, gobierno, justicia, ¿corona real?, sociedades de inversión...)

Pensábamos que estábamos en un pozo y que después de aquello no se podía caer más abajo...

Nos equivocamos otra vez más. Aún quedaba la gota que colmaba el vaso del engaño, del esperpento, de la comedia y de la desfachatez de quién miente y nos puede tomar a todos por idiotas. Para muestra este vídeo interesante, documento imprescindible de lo que un político no puede ni debe hacer, lo contrario de lo que dijo y por lo que anteriormente crucificamos a su predecesor.

A "aquel" lo quemamos vivo. A este le prometemos que no habrá montes ni valles donde esconderse.


Pero cuidado!!! redimidos sus pecados en la devolución de un incunable gastando más tiempo en tan luctuoso acto que en atender a nuestros compatriotas levantinos o en explicar con sus propias palabras su política desastre, desmontaje del estado de bienestar social con retraso al siglo pasado (opinión de economistas reconocidos y prestigiosos de Europa), llegó tan noble día en el que vuecencia decidiera honrarnos en el puesto para el que fue elegido, cansados de ver y oír a sus esbirros torciceros y mentirosos que nos arengaban cual borregos entre medias sonrisas, todos y cada uno de los días a la hora de comer. 

Bienvenido seas mañana. Hemos esperado tanto para verte que no sabremos qué hacer cuando nos vuelvas a engañar. Hemerotecas tengas para seguir pecando que seguiremos recordando tus innumerables engaños aunque no esperábamos menos del peor ministro jamás habido en democracia (demostrable), ahora convertido en presidente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Deja tu comentario...